Inculcar valores a niños, el gran reto de la sociedad

En Honduras, casi un 10% de los menores que forman la generación Z (nacido de 2001 en adelante) trabajan y no estudian Instan a reforzar valores morales en infantes.

San Pedro Sula, Honduras

Para Elvin Ramos Gálvez (de 10 años) lo más difícil de ser niño es que los adultos no entienden la energía que ellos tienen.

“Los adultos pasan cansados, porque trabajan y los niños queremos jugar”, comentó el menor, quien estudia el cuarto grado en una escuela de La Fortaleza en el sector de Cofradía.

El pequeño hace énfasis en que los niños no deben trabajar, solo estudiar y jugar. En contraste, un 8.6% de los niños solo trabaja, la mayor parte de ellos en la agricultura y el comercio, según el INE.

“El trabajo infantil en productos de exportación es el inaceptable costo humano que los países compradores dejan a los países productores al pagar precios extremadamente bajos”, apuntó Fernando Morales-de la Cruz, fundador de Café for Change, una startup que busca mejores condiciones para productores de café, cacao y té, en varios países, incluido Honduras.

El especialista citó las cifras del Departamento del Trabajo de los Estados Unidos respecto a Honduras, en las que las franjas de trabajo infantil (entre 5 y 14 años) crecen a 65.3% en la agricultura, 22.4% servicios y 12.3% en industria.

Niños juegan en el Parque para una Vida Mejor de Las Palmas en San Pedro Sula.

Valores Como Elvin, 518 niños participaron en una celebración que les hizo esta semana la fundación Puertas Abiertas, misma que desde su fundación en diciembre de 2010 apoya a comunidades de escasos recursos.

“Decidimos compartir otras fundaciones de la ciudad y otros jardines de la Municipalidad. Esto nos dio la oportunidad de celebrar a nuestros niños en este contexto tan hermoso”, dijo Karla Portillo de Valencia, fundadora y directora de Puertas Abiertas que apoya a menores desde los dos años en adelante.

La también psicóloga sostuvo que uno de los retos más grandes de la generación de niños actual no solo es la ausencia de la figura paterna, sino de la presencia de la madre en la vida de sus hijos.

“En el transcurso de los años hemos trabajado con el hecho de enseñar a los padres qué significa tener un hijo. Ellos son personas que sienten”, agregó Portillo de Valencia.

Para ella, el rechazo y el abandono en la infancia desprende la violencia y la delincuencia. A nivel de la docencia, los criterios son compartidos y sostiene que es vital formar en valores a las nuevas generaciones de Honduras.

Menores en el evento de la fundación Puertas Abiertas.

“La gran carencia de nuestra sociedad en la actualidad es la carencia de los valores morales”, aseguró María Gabriela García, directora del Instituto Tecnológico Santo Tomás (ITST) y Saint Thomas Bilingual School, quien lleva 25 años en la docencia.

La Secretaría de Educación agregó hace tres meses al currículo nacional la clase de Cívica y Valores, que había sido retirada por muchos años, una asignatura que a consideración de García es fundamental para reforzar los valores formados en casa.

Javier Mejía, rector de la UTH, recuerda que las generaciones reciben tanto nombres por letras y nombres que identifican lo que realmente son.

“La anterior eran los millennials o la ‘generación Y’. La generación Z o boomlets (nacidos a partir del 2001) continúa con algunos de los principios de su predecesora, pero que va más allá. La generación anterior solo están disfrutando de medios digitales, pero la Z tiene más interés en desarrollarla”, explicó.

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