Maestros en educación especial también concursarán por plazas

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En los últimos años la inclusión educativa ha mejorado mucho en el país; sin embargo, aún hace falta trabajar más. Geovanny Goff (de 45 años) es profesor de braile en el jardín de niños San Juan Bosco. A los 10 años la luz de sus ojos se apagó al manipular pólvora, desde ese entonces su vida cambió para siempre.

En entrevista con LA PRENSA, Goff recordó cómo fue su vida de niño a partir de 1982, cuando tuvo el accidente. “Antes la gente no tenía conciencia sobre las personas con discapacidad”.

En la actualidad, él considera que la inclusión en los centros escolares mejoró, pero aún se debe trabajar en fortalecer a los docentes para que sepan enseñar a los niños “regulares” de aceptar a sus compañeros que tienen algún reto especial. Después del accidente, Goff entró en la escuela para ciegos Pilar Salinas, en Tegucigalpa; la secundaría la hizo en el Instituto San Francisco de esa misma ciudad, relató que le fue difícil ser aceptado por los demás niños, “en esa época no se hablaba de inclusión, sino de integración, que quiere decir que se integraba al niño sin incluirlo”, dijo. En 2015 entró al centro regional de la UPNFM de la ciudad, estudió la carrera de Técnico Universitario Educativo.

Ruth Espinoza, coordinadora de movilidad educativa de la Dirección Departamental, reconoció que hace falta mucho, pero ya empezaron a hacer los primeros pasos para incluir a los niños con discapacidad en las escuelas regulares. “Estamos trabajando en la inclusión de los niños sordos y con ceguera, pero hace falta trabajar en incluir más a los niños que tienen discapacidad intelectual”. Agregó que otro de los retos es que la mayoría de los docentes no cuentan con la preparación académica para atender a los niños discapacitados.

Sin embargo hay avances; la docente de la carrera de Educación Especial en la UPNFM, Dania Bustillo, indicó que se han dado pasos aunque sea pequeños; pues antes los egresados de educación especial no tenían opción a concursar por una plaza, ahora participarán en el concurso de noviembre. Aunque la ley fundamental dicta que todos los centros escolares deben ser inclusivos; aún hay algunos que no aceptan a niños con discapacidad física o intelectual, opinó Eva Gavarrete, directora del centro inclusivo San Juan Bosco, “en pleno siglo 21 no puede darse ese tipo de discriminación y menos en un centro escolar”.

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